domingo, 17 de mayo de 2015

LA MEJOR OFERTA

Ayer tuve ocasión de ver por segunda vez "La mejor oferta", la última película rodada por Giuseppe Tornatore, director de "Cinema Paradiso", el homenaje más hermoso que nunca haya recibido el cine. Y ayer, además de disfrutar de una historia retorcida de engaños y misterios, pude disfrutar de toda la belleza que rodea a este filme que forma ya parte de la pléyade de películas que veré incansablemente una y otra vez durante el resto de mi vida.

"La mejor oferta" respira armonía y elegancia por todos sus poros. Transmite una serenidad barroca que hace que sus minutos se deslicen con tacto de seda por tu mente con el apoyo de la banda sonora de Enio Morricone, que una vez más se entremezcla con las secuencias con precisión suiza.

Comenzando por un Geoffrey Rush que destila elegancia a cada paso que da. Sus trajes de corte Savile Row, perfectamente conjuntados con los infinitos guantes que separan el mundo terrenal del mundo de Virgil. Sus maneras severas de rancio abolengo y a la vez delicadas como las alas de una mariposa. Su acento. Ese acento frío como el acero que transmite una seguridad inequívoca en su contención sexual. Esa mirada fría que se deshace al menor indicio de amor...

Cuánta belleza acumulada en la escena en la que Virgil nos muestra su tesoro más preciado. Esa impagable colección de lienzos de retratos femeninos que nos desmontan la teoría estúpida de que nunca fue capaz de amar ni ser amado: todos los días hacía el amor a las mujeres más hermosas surgidas de los pinceles más delicados. Amar y ser amado. Sin condiciones. Sin testigos.

El rostro de porcelana de Sylvia Hoeks se integra como una obra de arte más en la vieja casona que tras sus vetustos muros encierran una vida dedicada a reunir belleza. Objetos labrados, esculpidos y pintados desde un puro sentido de belleza, como la atormentada figura del fantasma que habita la casa el cuál un día decide pasar a la dimensión humana.

Hermosura por todos los planos de una película hecha para disfrutar de los sentidos dejándose llevar. Hermosura en la casa perfecta de Virgil, en el artilugio mecánico clave de tanto misterio, del taller de un Jim Sturgess que escapa del galán prototipo de este siglo, atiborrado de esteroides y blanqueamiento dental, para basar toda su fuerza en una mirada hipnótica. Hermosura hasta en el café destartalado que emerge como atalaya desde donde un Geoffrey Rush lacerado por un amor no correspondido, comenzará a perder el sentido del decoro que él lleva a límites desconocidos.

Un canto a la belleza, al equilibrio artístico, a la sutileza, Un deleite para los sentidos...

domingo, 19 de abril de 2015

Y LA LUZ SE HIZO...

Hoy me he despertado como hace quince años. Con una resaca espantosa y unas ganas enormes de cambiar mi vida. La diferencia con aquella época donde podía beberme tranquilamente veinte whiskys, haber esnifado un par de gramos de cocaína y despertarme al lado de una desconocida con aliento de cenicero, es que anoche lo más fuerte que tomé fue un litro de Coca Cola Light que me ayudó a digerir un delicioso bocata de tortilla de patata, hecha naturalmente por mí.

No, no he vuelto a las andadas, ni ganas que tengo de volver a la vida crápula nocturna que tanto daño me hizo. Hoy desperté con la sensación de que los últimos tres años he tirado mi credibilidad profesional y personal a la basura. He cerrado los ojos a una realidad que me golpeaba furiosamente pero que yo quería ignorarla simplemente no enfrentándome a ella. He malgastado un tiempo precioso, de mis 42 a 45 años. Y esos ya no volverán. Pero no voy a detenerme por ello. La resaca que ahora padezco me ha hecho ver la luz y tengo claro que voy a romper con mi pasado reciente. Esos tres últimos años que han estado a punto de lanzarme al precipicio. Y no me lo merezco. Ni mi familia. Y he vuelto para luchar. Y sé cómo hacerlo. Y en cuanto se me pase esta terrible resaca voy a levantarme y correré hacia adelante con todas las fuerzas que mis piernas maltrechas me permitan. Y no voy a girar la cabeza ni una sola vez. No quiero ni tan siquiera recordar que alguna vez existieron esos tres años malditos. Lo único que voy a alcanzar a ver será el futuro esplendoroso que nos espera a mí y a los míos. SE ACABÓ...

La primera acción que voy a tomar es limpiar a fondo mi despacho. Librarlo de inmundicias y restos de vestigios trasnochados. Nada del pasado. 

lunes, 13 de abril de 2015

DESPERTAR A LA REALIDAD

Son tiempos de cambios, aunque aparentemente no sea el momento más adecuado. Es ahora cuando debo tomar las riendas yo solo, sin esperar el veredicto de los demás, sin sentir las ataduras de mis miedos oprimiendo mi cerebro. Necesito ser libre para tomar decisiones apropiadas. Las precipitaciones y el miedo son malos compañeros de viaje. Liberarme de ellos es la fase donde me encuentro ahora y creo que el camino que sigo es el apropiado. Es duro y aunque sea lunes por la mañana y las nubes bordeen la perspectiva azul, mi estado mental es positivo. Es un comienzo...

Ha sido convertir mi cabeza en una fortaleza inexpugnable y ver cómo la vida se tiñe de colores vivos. Entrenar esa situación es lo que debe ocuparme ahora. ¿Misión imposible? Impossible is nothing. Aguantar el chaparrón es de vital importancia. Seguir firme frente a las adversidades, mientras desde Argelia llegan rumores de esplendor...

Mantener fuertes las piernas para resistir los vaivenes de la ruleta de la vida, es otro de los objetivos de este juego que por primera vez, empiezo a disfrutar de sus normas rocambolescas. Negación de la rutina salvaje. Exaltación del yo por encima de todo. Relajación de las metas, a sabiendas de su consecución. Optimismo desbordante. Adulteración de la falsedad social que nos inunda. Firmeza...

domingo, 12 de abril de 2015

EL PODER DE LA MENTE

El ser humano como individuo es algo muy parecido a la perfección. Posee una capacidad de supervivencia superior a la de cualquier otro animal sobre la faz de la Tierra y es capaz de crear belleza partiendo de la nada. El problema del ser humano es cuando se agrupa con otros de su especie. Entonces surge un ser estúpido e incapaz de mantener los valores que como individuo lo hacen tan poderoso. Crea una serie de normas en pos de una convivencia civilizada pero casi todas ellas son antinatura y eso le hace nadar contracorriente, crear tensiones y derivar a situaciones autodestructivas. Es una extraña paradoja pero el hombre, aglutinado en sociedad, crece para dominar y someter al hombre. Y eso es algo que vengo observando durante los dos últimos meses, justamente desde un encuentro que tuve en Dubai con una persona que ha cambiado mi vida. Cuando más hundido me encontraba, cuando no hallaba solución a ninguno de mis problemas y tenía la sensación que una y otra vez trataba de derribar un muro a cabezazos, mi buen amigo Evaristo vino a mostrarme que tras esa pared había un camino que me llevaba a lo que perseguía con tanto ahínco. Evaristo me mostró que todos los problemas los creamos nosotros a partir de pensamientos negativos o, como dice él, de pensamientos derivados del miedo. Y cuánta razón tenía. No voy a explicar en este post las teorías de la bioneuroemoción pues invito a todo aquel que me lea a que indague en ella a través de Internet. Tan solo diré que la resolución a nuestros problemas, a nuestros miedos y a nuestras angustias, la tenemos en nuestra cabeza. Quién lo diría. Tan fácil. Tan cerca. Y tan cierto. Tan cierto como que desde que sigo los consejos de Evaristo, mi vida es otra, más llena, más placentera, más plena. Reconozco que todavía tengo severas recaídas, que necesito aprender a controlar y eliminar los pensamientos provenientes del miedo que todavía me atenazan en noches oscuras, pero estoy plenamente convencido de que ese es el camino y voy a seguirlo sin mirar atrás.
Lo más sorprendente son las propiedades curativas que conllevan el seguimiento disciplinario de esta doctrina. Cuando me encontré con Evaristo en Dubai, me preguntó si tenía algún achaque físico y le hice mención a mis constantes ataques de vesícula que tanto me atormentan cada dos o tres meses. Me explicó que todas y cada una de las enfermedades que padecemos tienen su origen en pensamientos o sucesos negativos que nos crean un trauma interno el cuál se enquista y es como se desarrollan las enfermedades, desde un simple resfriado hasta el cáncer más virulento. La curación a esos males se produce cuando eliminas de tu interior esos pensamientos negativos. Traté de recordar qué terrible suceso acaeció cuando sufrí el primer ataque de vesícula y no tardé en relacionar alguien y algo con tan doloroso acontecimiento. Cuando logré sacudírmelo de mí, tuve una extraña sensación de alegría y hoy me invade el firme convencimiento de que nunca más voy a padecer ataque alguno relacionado con la vesícula.

Hace unos quince días que sufría un terrible dolor en mi espalda que me despertaba sobre las tres de la madrugada y ya no me dejaba dormir. Hace tres días llamé a Evaristo y evidentemente me dijo que tenía que averiguar qué acontecimiento me estaba atando y se manifestaba con ese doloroso reflejo. Me costó un poco pero al final di con la causa del dolor de espalda. Esa misma noche dormí como un lirón. No hablamos de milagro. Hablamos del poder de la mente. Hablamos de sentido común.

viernes, 10 de abril de 2015

TOMMASO Y LA NOSTALGIA

Me gusta pasar las tardes en casa de Tommaso, allí donde la Toscana explota en mil colores solo posibles en los pinceles de Cezanne o Pisarro. Allí donde el aroma a olivo se mezcla con el salitre lejano del Mediterráneo. Allí donde los atardeceres ayudan a contener la respiración mientras la tierra se hincha con deje de trufa. Mientras Bibi saca un poco de salchichón de Volterra y un plato de aceite de oliva de un verde agitanado donde el pan se sumerge ufano, Tommaso y yo charlamos de nuestras andanzas allá cuando nos conocimos viviendo en Londres. Y ese sabor a nostalgia añeja se mezcla con la cera de muebles moldeados por las manos artesanas de su vecino Artaccio, y nos atusamos las barbas que ya se adivinan canas mientras una botella de Montalcino nos aflora unos ojos vidriosos. Los niños corretean entre las coles y los arbustos de salvia y nosotros permanecemos lejos de allí donde la memoria se atreve a escondernos. Bendita rutina...

sábado, 4 de abril de 2015

CHICO & RITA

Días de sombras, alejado de mis dos pedazos de vida. Días en que tengo que pedir permiso para ver a las dos criaturas que dan sentido a mi existencia. Días duros.

Las noches se hacen largas en un cuarto extraño que hasta hace nada era tan cercano. Pienso en vosotros cada segundo que el aliento alarga mi melancolía. Pienso en vosotros y pese a ser feliz durante una fracción de tiempo ridícula, la angustia de no veros se apodera de mí y me siento encerrado en vida en un ataúd con la crueldad añadida de que puedo veros por un agujero y pese a que sonreís, un poso de tristeza ensombrece la escena. Y yo me desgarro por el dolor de no tocaros, de no sentiros. No os vayáis nunca de ese espacio visual. Este dolor que me abrasa es soportable comparado con la idea de no veros jamás.

Ayer tuve un hermoso consuelo. Ayer, cuando la madrugada engullía todo a su paso, vi "Chico & Rita", y por un momento me olvidé de mi angustioso presente y buceé por un pasado que ya no volverá pero que fue, y fue tan intenso como la historia de amor entre Chico y Rita, una de esas historias llena de pasión, de ternura, de amargura, de vida. Una historia que bien pudo haber sido la mía y una banda sonora mil y una veces soñada. 

Mi Chico nunca encontró una Rita pero os tengo a vosotros y esa es otra intensa historia de amor, de las que me hacen llorar. Y ayer lo hice. Pero fui feliz. Al menos por un instante en que vuestra imagen correteando detrás de un balón no martilleaba mis escasas ganas de vivir.

Y nosotros preocupándonos por el dinero, por si Podemos gana las elecciones, por el arsenal atómico de Irán, por la corrupción. Si lo único importante es la mirada sensual de Rita y esos dedos infinitos de Chico que acarician el piano con tierna lascivia. Y éste gime de placer...

domingo, 22 de marzo de 2015

RESURRECCIÓN

¿Y si en vez de estar todo el día lamentándome me levanto y lucho por aquello que está tan cerca? ¿Por qué no dejo de plañir? ¿Por qué en vez escuchar a los demás no te escuchas a ti mismo? Solo dependo de mí para lograr aquello que persigo con tanto ahínco. No pretendas que venga nadie a resolverte la vida. Levántate, mantente firme y avanza...

No quiero ver barreras donde no las hay. No quiero hacer mi enemigo a cualquiera que me rechace. Sólo quiero creer que todo es posible, que con esfuerzo puedo conseguir cualquier cosa que me proponga. Basta de pesimismo y lamentos traicioneros. Alegría y decisión. Paso firme. Disciplina. Paz. Mucha paz interior. Como dice mi gurú Evaristo, tengo que sacar toda la mierda que llevo dentro. Dio resultado con la vesícula. Ahora quiero que de el mismo resultado con mi cerebro.

El problema no son los demás. No son ellos los que tratan de zancadillearme. Son mis fobias y miedos internos los que me crean esa úlcera que me abrasa el alma. Y tengo en mis manos el paño de eucalipto que refresque mi ego podrido. Quiero oler a fresco, a recién salido de la ducha. Quiero vivir...


domingo, 18 de enero de 2015

PERÍMETRO

Largo el invierno y sospechosamente silencioso. Jaulas de grillos en algún lugar donde la anarquía se embelesa con alcohol. Mirar al techo y mantener la boca cerrada. De cuando en cuando nos queda "Doctor en Alaska" o "Frasier" y crees que todavía hay esperanza. Tomar un avión, llorar en silencio, cantar rancheras, correr a bajo cero... ¿Quién dijo broma? Alimentamos sueños truncados aunque sea a base de anfetaminas. ¿Y qué?

martes, 13 de enero de 2015

SERENADE

¿Sabes cuando tu cuerpo se siente débil, tu cabeza da vueltas y no esperas nada más que la luz se apague? Así me encuentro en estos momentos. Sostenido por dos halos que impiden que naufrague en las tinieblas de la desidia. Las fuerzas flaquean y nada que no sea sucumbir me lleva a remontar el vuelo. Pienso en vuestras caritas tan hermosas, tan resplandecientes y vuelve una luz a encenderse en mi iris. No puedo fallaros y eso me tranquiliza. Quizás no me rearma pero al menos no me hace abandonar. Miraros, oleros, sentiros cerca es lo que me hará levantar...

Alzo la vista y a lo lejos veo huellas. Temo seguirlas y perderos. Permaneceré a vuestro lado para que al menos os trasmita calor, tanto como mi corazón puede permitir.