Envuelto en un manto de lluvia y silencio me siento protegido por las hadas de la discordancia. Atrapado en una red de rutina y miedo he logrado alcanzar un cuchillo y me he liberado de las trampas tendidas por la vida. Abro mi mente, cierro los ojos y un haz luminoso penetra en mi cerebro. Veo todo tan claro que me quedo momentáneamente ciego y es en ese instante cuando escucho una canción de Eddie Veder que me invita a escapar. ¿Por qué todo en mi vida gira en torno a la huida? Me siento como Paul Newman en "La leyenda del indomable". Siempre soñando con huir para acabar siendo capturado.¿Sentiré placer con mi cautividad? ¿Será mi inconformismo un arma de doble filo? Ahora es el coqueteo con el suicidio el que me pone nervioso. Porque amo la vida por encima de todas las cosas. Solo mis hijos ocupan el trono desplazando una vez más a la muerte. Ahora es frío lo que siento. La lluvia empapa los cristales de la ventana y siento la necesidad de tomar una toalla y aliviarme de la claustrofóbica humedad. No me levantaré de la silla. Es demasiado hermoso todo esto que está sucediendo. ¿Será verdad que nunca más saldrá el sol? No voy a echarle de menos. Maldito delator...
jueves, 16 de enero de 2014
MIEDO AL AMANECER
Envuelto en un manto de lluvia y silencio me siento protegido por las hadas de la discordancia. Atrapado en una red de rutina y miedo he logrado alcanzar un cuchillo y me he liberado de las trampas tendidas por la vida. Abro mi mente, cierro los ojos y un haz luminoso penetra en mi cerebro. Veo todo tan claro que me quedo momentáneamente ciego y es en ese instante cuando escucho una canción de Eddie Veder que me invita a escapar. ¿Por qué todo en mi vida gira en torno a la huida? Me siento como Paul Newman en "La leyenda del indomable". Siempre soñando con huir para acabar siendo capturado.¿Sentiré placer con mi cautividad? ¿Será mi inconformismo un arma de doble filo? Ahora es el coqueteo con el suicidio el que me pone nervioso. Porque amo la vida por encima de todas las cosas. Solo mis hijos ocupan el trono desplazando una vez más a la muerte. Ahora es frío lo que siento. La lluvia empapa los cristales de la ventana y siento la necesidad de tomar una toalla y aliviarme de la claustrofóbica humedad. No me levantaré de la silla. Es demasiado hermoso todo esto que está sucediendo. ¿Será verdad que nunca más saldrá el sol? No voy a echarle de menos. Maldito delator...
martes, 14 de enero de 2014
PENUMBRA
Esperando, esperando, esperando, esperando, esperando… Un día llegará aunque no lo crea, aunque me encuentre con las venas rasgadas por la desesperación. Un día despertaré y desde la perspectiva de una nueva dimensión, sonreiré al ver que tanto esfuerzo no fue en balde. Quizás ya no esté aquí pero seré feliz viendo como mis hijos disfrutan del sufrimiento de su padre. La espera golpea mis sienes y adivino los ojos inyectados en sangre. Peligroso cocktail. No importa. La idea de la muerte tan solo fluye con naturalidad. Está presente y acercándose con una suave danza embriagadora. La espero y quizás la deseo. Tan solo físicamente. Ocurre que mi sistema nervioso se desconectó de mi cerebro. Por eso ya no sufro. Y aguanto. Soy poderoso. Buscando mi límite lo encontré y no está en este mundo. Pensé que me costaría separarme de vosotros pero tengo fe en que estaré muy cerca, aunque vosotros no me sintáis. Os amo tanto que eso es lo único que me duele. Pero siento como si estuviera abandonado a mi suerte en las faldas escarpadas del K2. Pese a mis manos ateridas, saco la foto del bolsillo de la chaqueta. Vuestra imagen me da calor. Me siento reconfortado. Mis ojos se cierran pero vuestra imagen se me presenta nítida y luminosa. Os amo tanto, hijos…
Me he asomado un rato a la ventana de los sueños. Hoy he paseado por montañas nevadas del Pirineo, de mi amado Pirineo. No me queda más remedio que cerrarla. Entra frío y tengo que volver a la oscuridad.
Miras fijamente el teléfono y, de repente, sobresalto. Suena. No es quien esperas y tiendes a maldecir como un cochero, descargando mucha rabia contenida, mucha bilis que amarga el espíritu. Vuelta al silencio solo roto por sucios pensamientos que afloran por las costuras de la rabia.
Me he asomado un rato a la ventana de los sueños. Hoy he paseado por montañas nevadas del Pirineo, de mi amado Pirineo. No me queda más remedio que cerrarla. Entra frío y tengo que volver a la oscuridad.
Miras fijamente el teléfono y, de repente, sobresalto. Suena. No es quien esperas y tiendes a maldecir como un cochero, descargando mucha rabia contenida, mucha bilis que amarga el espíritu. Vuelta al silencio solo roto por sucios pensamientos que afloran por las costuras de la rabia.
jueves, 9 de enero de 2014
TRAGICOMEDIA
Hacía varias semanas que no tenía un día de los que yo denomino duro. Es uno de aquellos en los que llegas a casa abatido y exhausto con la amarga sensación de que nada ha salido bien y para colmo te encuentras con la incomprensión de tu pareja a la que tan solo le reclamas un hombro sobre el que descansar y sentirte reconfortado. Por el contrario paso a despojarme de mi armadura, hinco las rodillas en tierra y el cansancio y el abatimiento acaban por hacer mella. Dolorido me tumbo en el sofá y acabo mecido por las ondas de un fracaso anunciado...
martes, 7 de enero de 2014
RESACA
Han acabado las fiestas navideñas y aquí estoy cumpliendo una de las mil promesas que en estas fechas juramos acatar fehacientemente para acabar diluidas en el pozo de la rutina gris. Te pasas la mitad de estas fiestas porfiando de la laxitud de la gente y de los excesos navideños deseando que cuanto antes vuelva todo a la normalidad y cuando ésta llega, vacío. Sensación de abatimiento porque descubres que esa vida que ansiabas es la misma que los últimos veinte años ha estado ajando tu frescura y vuelves a soñar con paraísos perdidos y con huir. Poder dejar atrás aquello que estuviste anhelando los últimos quince días y ese laberinto emocional te deja literalmente abatido y descubres que la rueda que movemos todos los días es eso: una rueda. Y que como tal no tiene fin.Quiero creer que me enfrento a un lunes más cualquiera, aunque venga disfrazado de martes. Quiero creer que soy más fuerte mentalmente y seguir a rajatabla el consejo que hace unos días reflejaba en estos reflejos de mi mente. Quiero creer y debo, que salir del pozo es posible. Que solo tengo que tener fe en mis posibilidades y empujar. Empujar fuerte. Quiero y puedo. Creo.
Desaparezco por un momento. Regreso y cuarenta desaforados han visitado este blog, entiendo que despistados por su alusión a los triatlón de su título primigenio, el cuál no soy capaz de cambiar, ni maldita la falta que hace. Quisiera creer que han entrado atraídos por mi verbo suelto y mi pluma aviesa pero sé que no es así. Quizás algún día llegue el momento en el que saboree las mieles del éxito literario.
lunes, 6 de enero de 2014
NOCHE DE REYES
Noche de Reyes. Noche de ilusión. Ya soy demasiado viejo para mojar la cama, al menos de orina, pero sigue surgiendo ese cosquilleo en la tripa cuando me acuesto la noche mágica del 5 de Enero, sobre todo si no sé a ciencia cierta si va a haber regalo para mí. Ver a tus hijos abrir los regalos con los ojos como platos y el corazón a mil por hora, no tiene precio, pero les aseguro que ver un par de paquetitos envueltos en el rincón de papá, sigue causándome emoción a raudales. Sí, este año he debido ser bueno, o al menos no tan hijo de puta como esperaba y los Reyes Magos se han acordado de mí. Espero que nunca muera esa parte infantil que dulcifica mi espíritu agrio.Dentro de un par de meses les contaré si estos Magos tan viejos como sabios, han hecho caso a mis pláticas.
viernes, 3 de enero de 2014
LUCHA Y RESISTENCIA
Comenzar con renovadas energías es un tópico tan manido en estas fechas como intentar dejar de fumar o iniciar una dieta de adelgazamiento. Pero no es menos tópico que transcurridas un par de semanas de este jubileo cerebral, esos buenos propósitos se disipan entre las costuras de la rutina que no entiende de fechas y sí de constancia. La clave del éxito radica en la constancia, en tratar de ser más perseverante que la maldita rutina. Estoy convencido de que avanzando un poco más de lo habitual, atisbaré un minúsculo punto de luz en el horizonte y a medida que las fuerzas no me abandonen esa referencia luminosa se irá agrandando hasta que me permita discernir el futuro con claridad. Este año que ya ha muerto (Dios lo tenga en su gloria o donde cojones le apetezca), me trajo un pensamiento que se ha incrustado en mi conciencia y que lo mimo y lo riego con denuedo para que no muera como tantos otros buenos propósitos que lanzamos en estas fechas. No recuerdo quién lo dijo, ni tan siquiera donde lo leí, pero más o menos venía a decir que cuando creemos que estamos al límite de nuestras fuerzas, resistamos un poco más. De esa forma nos daremos cuenta de que somos invencibles. Y yo quiero creerlo. No más regocijarnos en nuestra mala suerte. Lucha y resistencia. Estas serán las claves para un año que se presenta intenso. De momento, regreso a Arabia a la vuelta de la esquina. Inyección de optimismo.Vamos a lanzarnos de lleno a retomar mis jornadas de running que este año he dejado tan abandonadas pese a haberme recuperado de una lesión tan dolorosa como puñetera. Vamos a intentar mover estas piernas con la fuerza de la mente. Why not?
miércoles, 1 de enero de 2014
FELIZ AÑO
Nuevo Año, nuevos propósitos, nuevas ilusiones… Suena a patraña consumista pero no es menos cierto que el primero de Enero huele a nuevo, a camisa recién planchada, a gel de ducha. Me gustan los primeros de año, sobre todo desde que no los dedico a vegetar en coma etílico enredado entre sábanas mezcladas con unas piernas extrañas. Me gusta salir a pasear con mis hijos y respirar profundo. Al exhalar parece que saco toda la mierda acumulada en mi interior durante todo el año pasado.Me siento feliz, regenerado, dispuesto a echar borrón y cuenta nueva. En este año especialmente en el que tras dura lucha por salir a flote, es ahora cuando se empiezan a ver los resultados. Pese a la llovizna incesante, el frío intenso y una densa neblina pegajosa, el sol brilla en el horizonte y pongo rumbo, hoy sí, a un futuro radiante. Incluso pienso hacer más caso a este rincón confortable que tan abandonado tengo últimamente. Promesas que no tardan mucho en caer en saco roto pero al menos hoy disfrutaré de esa inyección de autoestima que hace de este día algo especial. Feliz Año a todos...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
