lunes, 6 de enero de 2014

NOCHE DE REYES

Noche de Reyes. Noche de ilusión. Ya soy demasiado viejo para mojar la cama, al menos de orina, pero sigue surgiendo ese cosquilleo en la tripa cuando me acuesto la noche mágica del 5 de Enero, sobre todo si no sé a ciencia cierta si va a haber regalo para mí. Ver a tus hijos abrir los regalos con los ojos como platos y el corazón a mil por hora, no tiene precio, pero les aseguro que ver un par de paquetitos envueltos en el rincón de papá, sigue causándome emoción a raudales. Sí, este año he debido ser bueno, o al menos no tan hijo de puta como esperaba y los Reyes Magos se han acordado de mí. Espero que nunca muera esa parte infantil que dulcifica mi espíritu agrio.
Dentro de un par de meses les contaré si estos Magos tan viejos como sabios, han hecho caso a mis pláticas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario