domingo, 19 de abril de 2015

Y LA LUZ SE HIZO...

Hoy me he despertado como hace quince años. Con una resaca espantosa y unas ganas enormes de cambiar mi vida. La diferencia con aquella época donde podía beberme tranquilamente veinte whiskys, haber esnifado un par de gramos de cocaína y despertarme al lado de una desconocida con aliento de cenicero, es que anoche lo más fuerte que tomé fue un litro de Coca Cola Light que me ayudó a digerir un delicioso bocata de tortilla de patata, hecha naturalmente por mí.

No, no he vuelto a las andadas, ni ganas que tengo de volver a la vida crápula nocturna que tanto daño me hizo. Hoy desperté con la sensación de que los últimos tres años he tirado mi credibilidad profesional y personal a la basura. He cerrado los ojos a una realidad que me golpeaba furiosamente pero que yo quería ignorarla simplemente no enfrentándome a ella. He malgastado un tiempo precioso, de mis 42 a 45 años. Y esos ya no volverán. Pero no voy a detenerme por ello. La resaca que ahora padezco me ha hecho ver la luz y tengo claro que voy a romper con mi pasado reciente. Esos tres últimos años que han estado a punto de lanzarme al precipicio. Y no me lo merezco. Ni mi familia. Y he vuelto para luchar. Y sé cómo hacerlo. Y en cuanto se me pase esta terrible resaca voy a levantarme y correré hacia adelante con todas las fuerzas que mis piernas maltrechas me permitan. Y no voy a girar la cabeza ni una sola vez. No quiero ni tan siquiera recordar que alguna vez existieron esos tres años malditos. Lo único que voy a alcanzar a ver será el futuro esplendoroso que nos espera a mí y a los míos. SE ACABÓ...

La primera acción que voy a tomar es limpiar a fondo mi despacho. Librarlo de inmundicias y restos de vestigios trasnochados. Nada del pasado. 

1 comentario: