Hoy me he despertado con el amargo presentimiento de que el proyecto de Guinea es una cortina de humo de Borja y sus amigos con una finalidad desconocida para mí. Quiero sacudirme la tristeza de un plumazo pero pesa mucho y es viscosa. Una ducha caliente puede ser una buena solución. Demasiados frentes abiertos en Colombia, Guinea, Moldavia, Humanes de Madrid... Todo me parecen castillos en el aire que se desvanecen a mis pies. Yo mismo floto en un fluido gaseoso por el que no sé desplazarme. Caras serias y aviesas, voces amenazantes. Levantarte sin preocupaciones parece una quimera inalcanzable. Hasta pienso en visitar un quiromante...
Ayer comí bastante bien, con abundancia de verduras y proteínas aunque después de correr olvidé ingerir el desayuno lo que unido a mi sesión de jogging hizo del día una jornada políticamente correcta. Siento que me encuentro en una encrucijada en la que en cualquier momento se puede desmoronar mi fortaleza mental y darle rienda suelta a mi gula incontenible aunque mientras escribo estas líneas refuerzo mi idea de seguir luchando sin desmayo lo que da sentido pleno a la creación de este blog aparentemente sinsentido y anacrónico. La motivación por las cosas bien hechas y el amor por mis hijos , los cuales espero que algún día lean esta bitácora y puedan conocer un poco mejor a su padre y sobre todo que me comprendan.Espera hoy una jornada agridulce en la que me gustaría poder ver luz al final del túnel pero que la parquedad de medios y la tensión de los que me rodean hacen que no pueda disfrutar de las dificultades. Guinea es una quimera pero quién sabe si un día se hará realidad.
Hoy se están produciendo un cúmulo de buenas noticias inesperadas, sobre todo después de los malos augurios provenientes de la madrugada.
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