La dieta ha sido ligeramente trastocada este fin de semana, como el anterior, aunque sigo teniendo vetada la Coca-Cola y el pan, pero es que el sábado hice un cocido para chuparse los dedos y di rienda suelta a mi imaginación. No creo que ese fuera el gran exceso de esos días. Me decanto por las tres y cuatro veces que me levanté a picar algo y, por supuesto, las cinco cervezas del viernes por la noche en el pub de Alphonso. Sigo satisfecho con mi alimentación aunque no la llevo tan al extremo como en los inicios hace tres semanas. La asignatura pendiente sigue siendo el deporte. Esta semana fui a correr el martes a las 6 de la mañana y fue una experiencia maravillosa. Hacía tiempo que no revivía el correr a solas con la única compañía de la luna y mi perra. Ver amanecer mientras el sudor atempera tu cuerpo y comenzar a notar que tu silueta va tomando las medidas que tú esperas. El problema vino cuando a la mañana siguiente volví a cambiarme para correr a esas horas intempestivas y una vez en el parque noté unos pinchazos en la pierna derecha. Tras un par de intentonas, tuve que desistir y volví a casa con el sabor amargo de la derrota. Las conclusiones que saco de esta infausta experiencia es que quizás tenga que olvidarme de correr e intentar engancharme a la bici, el spinning y la natación. Si es así, echaré de menos mis sesiones matutinas en el Parque Polvoranca aunque no es menos cierto que tengo que volver a intentarlo.Fin de semana de esperanzas puestas en Guinea Ecuatorial, en ese banco de sangre que puede dar un giro de rumbo en las andanzas de esta familia que se quiere mucho y que quiere permanecer unida. Fin de semana de escándalos políticos y financieros que me alejan cada vez más de un país podrido en sus raíces. Fin de semana de tranquilidad.
Al final me he ido a correr esta mañana y pese a los dolores en la pierna derecha y la permanente sensación de ir muy lento, he finalizado con un tiempo más que aceptable. El palo me lo he llevado cuando me he pesado y he visto que desde que inicié la dieta hace ya tres semanas tan solo he adelgazado dos kilos. Quizás se deba a los excesos del fin de semana pero pensaba que habría perdido ya entre tres kilos y cuatro. Esto no me hace tirar la toalla sino todo lo contrario. Me reafirmo en mi intención de perder 10 kilos, de estar en plena forma física y, sobre todo, de conseguir sanear mi organismo del duro castigo al que le he sometido en los últimos años.
Algo que empiezo a vislumbrar con meridiana certeza es que el objetivo que da título a este blog no voy a poder cumplirlo, al menos este año ya que el dolor de la pierna derecha al correr, en lugar de remitir se agudiza y aparecen diferentes molestias dependiendo la época del año. No quedará por el intento, pero lo veo francamente complicado.
Este fin de semana he visto dos películas de reciente estreno: "The flight" y "La felicidad nunca viene sola". De la primera diré que pese a que la película no aporta nada reseñable y que podría ser una de tantas, merece la pena verla por el estupendo trabajo de Denzel Washington. De la segunda que es previsible, boba, insustancial y prescindible pero admirar la belleza de Sophie Marceau en unos espléndidos cuarenta años solo comparables a los de Monica Belucci, es razón más que suficiente para disfrutarla y hasta para comprarla en Blue Ray si es necesario. ¡Qué monumento de mujer!
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